lunes, 24 de agosto de 2015

Reto Bloguero de los 6 Rostros de Gica Sabinescu: Genzo Kirai

El presente trasfondo de personaje para Cultos Innombrables responde a un reto bloguero de +Gica Sabinescu. En el deberemos desarrollar 6 trasfondos, uno para cada día según aparece reflejado en su blog.  Nosotros hemos optado por relacionar todos los personajes, de manera que podamos ofrecer además una semilla de aventura que pueda resultar interesante.

Nota: Todas las frases remarcadas contienen enlaces de interés sobre el trasfondo.



Nombre: Genzo Kirai
Edad: 32 años
Juego: Cultos Innombrables

Personaje: Jugador

Trasfondo

De madre americana y padre japonés, Genzo es un temible ejemplo de libertad, voluntad… e incoherencia.

Su madre, Adelle Right, era una ingeniera de sistemas de la sección de la Duke Energy dedicada al montaje y evaluación de grandes centrales geotérmicas por todo el mundo. 

En 1981 fue enviada a Japón a revisar los diseños de la instalación geotérmica de Nikobe. Durante su estancia en el país asiático, fue invitada a la celebración de un rito de conmemoración y purificación del Kami Jinja del templo Rinno-ji en Nikko. Allí conoció a Komemura Kirai, sacerdote Shinto Tendaishu del templo de Iwakiyama quien la invitó a los ritos de purificación del Momiji del norte de Japón, de los que él era responsable.

Adelle y Komemura se enamoraron durante el Momiji, y unieron sus vidas en un rito de celebración al Kami de la fertilidad de la montaña sagrada de Iwaki. Esa noche mágica, concibieron a Genzo, y su padre, sacerdote del Momiji, tuvo un sueño especialmente inquietante: En el, Ōkuninushi, el Kami del monte Iwaki le exigía como pago por su bendición, su brazo derecho, si acaso deseaba que su hijo naciera con el amparo y las bendiciones de los Kami. Si no actuaba de este modo, su hijo sería maldito y causaría la ruina de la secta Tendaishu.

Adelle Rigth dio a luz un año más tarde en su nuevo hogar, el templo de Iwakiyama, sufriendo enormemente durante el parto mientras Komemura Kirai cumplía con su deber sacrificando su brazo en el alejado templo de Bodaiji, a las faldas del monte Osore, donde su madre, una sacerdotisa Itako, se mantenía retirada del mundo.

Komemura sacrificó su brazo al Kami, y después debió permanecer dos meses de reposo en el templo Bodaiji.   

Durante esos dos meses, su madre lo visitó en tres ocasiones, proclamando rezos, así como profecías.
—En la primera, rezó al lado de su cama para que su nieto creciese con la fuerza de tres brazos, y pudiese lograr cuanto se propusiese en su vida como sacerdote Shinto.
—En la segunda, rezó para que los Kami lo bendijesen aya donde fuera y lo guiasen en mitad de la oscuridad de la noche cósmica.
—…pero en la tercera, Komemura escuchó con horror como su madre rezaba porque el mundo consiguiera matar a su nieto Genzo antes de que éste lograse los propósitos finales de su vida, llamado a los Kami de los Kami.

Komemura, aún siendo sacerdote Tendaishu, jamás había oído hablar de “los Kami de los Kami”.
Tras recuperarse, volvió, y comprobó el lamentable estado de salud de su esposa, que ya jamás se recuperaría del parto, manteniendo un pésimo estado de salud el resto de sus días. Asimismo, conoció a su hijo: Genzo Kirai.

Genzo se crió en el santuario Iwakiyama, rodeado de tradición shinto, espiritualidad e instrucción marcial hasta que sus estudios le exigieron encontrarse con la civilización. Partiría a Kioto para estudiar Ingeniería Energética, como su madre. 

Con 23 años acabaría una prometedora carrera como ingeniero, teniendo las puertas abiertas de varias importantes empresas, tanto por sus calificaciones como por los contactos de su madre en el país, pero daría un vuelco por completo a su destino ingresando en el ejercito.

Genzo a gozado desde joven de una excelente formación física así como de una formidable fortaleza mental. Estos hechos, unidos a su voluntad e inteligencia le garantizaron el acceso a los cuerpos de las exigentes fuerzas especiales del ejercito japonés, cuerpos en los que serviría durante cuatro años defendiendo los intereses de Japón en distintas partes del mundo, como el Congo, Taiwan, Nueva Zelanda, Irán o Korea del Norte.

Pero en agosto del año 2011, las decisiones del alto mando del ejercito con respecto al destino de tres de sus compañeros destinados en Afganistan lo cambiaron todo para el. Sus hermanos fueron capturados por el Estado islámico mientras se hacían pasar por periodistas en la frontera Iraní con Afganistan, y el alto mando del ejercito de tierra impidió que organizasen una misión de rescate.

Genzo rescindió sus servicios inmediatamente.

Y misteriosamente, la empresa de su madre se presentó en su puerta al día siguiente. La Duke Energy quería contratarle como encargado de la seguridad privada de uno de los principales investigadores de su empresa matriz, Pemex, el Doctor Rush Jameson.

Así fue como Genzo Kirai se acercó a una de las personas más importantes de su vida. El joven  Doctor Jameson lo instruiría en la existencia de los misterios de los Mitos, iniciándolo en el inmenso Culto de la Serpiente Enroscada, al que descubrió que pertenecía su madre, y mostrándole el camino de "los Kami de los Kami”, los dioses de los dioses de sus padres.

Hoy, Genzo y Rush son grandes aliados, compañeros y amigos, y buscan el mismo propósito: Clamar a los Kami de los Kami, para que con su voluntad cambien este mundo, torcido por el egoísmo de los hombres.

Él es, desde hace cuatro años, el máximo responsable de la seguridad de todo lo que tiene que ver con las acciones de Rush. Coordina todo lo necesario para que éste pueda trabajar sin distracciones y tiene bajo su mando a un grupo de operaciones de siete hombres muy cualificados capaces de cumplir cualquier orden sin preguntar.

Hoy, Genzo pilota el helicóptero que, junto con los siete hombres de su equipo táctico, lleva a Rush a una planta petrolera en el golfo de México, donde se han desarrollado todos los preparativos para que “el Proyecto Nuevo Despertar” entre en su segunda etapa.

En cuestión de  doce horas, mientras ellos limpian la planta, llegará el resto de equipo camuflado de barcos de rescate y salvamento, con el material necesario para que de comienzo la tercera fase… bajo las profundidades.

Genzo, no cabe en sí de expectación y emoción.
Todo, está a punto de comenzar.