jueves, 16 de febrero de 2017

Trucos de dirección: entrena tus registros.

Sin duda una de las cosas que hace de personajes como William Wallace una entidad con carga propia en la película, son sus discursos. Ya sabéis:  
"Luchad y puede que muráis. Huid y viviréis. Un tiempo al menos. Y al morir en vuestro lecho, dentro de muchos años, ¿no estaréis dispuestos a cambiar todos los días desde hoy, por una oportunidad, solo una oportunidad de volver aquí a matar a nuestros enemigos? Pueden que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán ¡la libertad!"



Esa clase de prédicas para arengar a las tropas, que parecen salidas de lo más profundo de las entrañas de quien los emite, son verdaderamente difíciles de emular en nuestras partidas de rol.

Y no solo ellos, estos son solo los cabeza de familia de toda una dinastía de momentos difíciles para la improvisación:

  • Cuando el malo revela su plan. 
  • Cuando se destapa finalmente la traición.
  • Cuando el atormentado explica sus porqués. 
  • Cuando el loco se manifiesta ante los protagonistas.
  • Cuando el tabernero advierte a los personajes de dónde se van a meter.
  • Cuando te toca describir al Pnj clave.
  • Cuando quieres impactar con la grandeza de la ciudad en una vista panorámica.
  • Cuando las emociones tienen que salir a palestra a tocar los corazoncitos de los Pn a través de tu interpretación de un PNJ .

En definitiva, cuando queremos que las palabras de un PNJ impacten de verdad a nuestros jugadores y a sus personajes o cuando queremos que las nuestras sean fieles a lo que queremos describir.

Considerando que nuestros jugadores posiblemente ya estén vacunados contra todo el repertorio de trucos de nuestro zurrón de director, una de nuestra mejores bazas es tirar por el camino de la fluidez y la práctica.

Personalmente, cuando tengo por delante una escena que se que en la partida va a aportar algo clave o en la que no tengo claro el "color" de la escena, lo que hago es dirigírsela al vacío (que es una forma muy chula de decir que hablo solo). Describirle a la nada una ciudad me hace imaginarla mejor, obtener detalles, considerar cuestiones que se que en mitad de la partida se me pueden escapar o que ni consideraría, cosa que en definitiva enriquece el universo de juego.

Si se que tengo un personaje especialmente delicado de interpretar, por su discurso, por sus gestos o por su mensaje, lo que hago antes de meterlo en partida es ensayarlo a solas. Extraerle el sabor al personaje para poder invocarlo con facilidad en la partida y que pueda aumentar la sensación de realismo hasta donde me permitan mis capacidades.

Claramente esto no es teatro, ni se pretende. Pero rechazar los beneficios de principios tan simples como estos sería una pena considerando lo mucho que nos pueden aportar en partida. Si con nuestros ensayos de descripciones conseguimos transmitir muchas cosas en pocas palabras, estaremos mejorando el color y el ritmo de la partida; si transmitimos la sensación de que "lo vemos", facilitaremos que otros "lo vean" y la inmersión del grupo de juego aumentará.

 Entonces... ¿qué puedo hacer para mejorar mis registros?

Simplemente ensayar los momentos o personajes que sabes que serán clave de tu partida.
Si disfrutas con partidas de libertad total, practica las descripciones de los paisajes y las escenas que sabes que estarán ahí, y la forma de hablar de los personajes que sin duda los Pj encontrarán tarde o temprano.
Si tus partidas tienen una trama específica prediseñada con Pnj clave que participarán en escenas importantes, ensaya sus discursos.


Sea como fuere, creo que es importante considerar una cosa: que el ensayo no haga a las escenas inamovibles u obligatorias. Sino estaremos subyugando a las partidas a las escenas que hemos predefinido. Por eso creo que, por ejemplo, redactar y leer una y otra vez no es una buena costumbre para realizar este truco. En absoluto, tan solo que interpretes al personaje a tu aire, en soledad, intentando que fluya mientras estás delante de unos Pj imaginarios, o describiendo una ciudad de tu mundo o partida a unos jugadores imaginarios.

En soledad encontraremos recursos narrativos que, una vez naturalizados, podremos llevar a la mesa con mucha efectividad.

Espero que este sencillo truco de dirección os valga para algo ^^.

¿Ya lo haces? ¿De qué manera? ¿Tienes alguna forma en concreto de practicar esos momentos clave de las partidas?