martes, 24 de noviembre de 2015

Pregunta 24: Piensa en una especie o criatura que sea común en uno de los dungeons de los otros participantes

-- Entrar por los Acantilados de los Ojos es una locura si no se conocen las mareas, pero mayor locura es descender las verticales de sus respiraderos. Por los Ojos aun se tiene una posibilidad. Por los respiraderos... Se han visto caer ya a demasiados tontos. Sus paredes están llenas de piedras filosas capaces de cortar una cuerda con el más mínimo roce.  Cualquier marino de la zona te puede ayudar a entrar por los Ojos, eso si, no esperes que esté alli a la vuelta, por mucho que le pagues te las tendrás que arreglar para encontrar una salida tu solita.  
-- Me las arreglaré. Por mi no te preocupes. Ni iré sola ni necesito consejos.
--Eso crees ahora. Pero cuando sepas las criaturas que hay ahí abajo....
--Eso sí me interesa, viejo.
--Pues paga otra ronda.
--¡Sea! Tabernero, dale de beber mientras hable.
--He, he ,he... ahi abajo hay muchas bestias y criaturas horribles. Cosas de las que te acordarás toda la vida, si es que sales viva.
--Al grano, viejo.
--Calma...calma. Déjame beber con calma. Mira. ¿Ves estas marcas de mi brazo como de viruela?  Son una especie de pulgas asquerosas que se te meten debajo de la piel y te roen la carne. te las puedes quitar con fuego, como hice yo, o con agujas y tino, como hizo mi compañero Hela. Sea como sea, quítatelas rapido antes de que te preñen la carne... o al poco no podrás soportarlo y te estamparás tu sola esa cara tan bonita que tienes contra una roca con tal de parar el dolor. ¡Ha! y tabien ten cuidado con los circulos rojos... si... 
--Háblame de esos circulos rojos.
--Son carmesí... muy hermosos a la luz de las antorchas... como si se hubiese derramado tinta de la cara, o si hubiesen fundido lacre en el mismo suelo. La primera vez que lo vimos nos sedujo esa cosa, pero tontos no somos, aunque no pudimos detener al chiquillo que nos acompañaba. era nuestro porta antorchas. nos retirábamos ya cuando al zagal se le dió por tocar esa cosa con un palo.  Ese bicho, o lo que sea, es como una lengua pegajosa. Si la tocas te mete dentro de un estómago asqueroso que te empieza a digerir al momento. Y no es pequeño. Nos costó sacar al zagal de su interior, pero tal como lo sacamos... lo más piadoso que pudimos hacer fue rematarlo... si... He, he,he... lo mismo habria querido que me hiciesen a mi, si...
--¿Que más hay?
--Muchas más cosas, mujer, te podría contar hasta caer borracho al suelo. ¿De verdad pensais entrar ahi?